INVERNADEROS ACUAPÓNICOS

Idea de Negocio.

La acuaponía es el cultivo integrado de vegetales (hortaliza de hoja verde, plantas medicinales y culinarias, pepinos, pimientos, tomates, calabacín, melones, okra, berenjena…y muchas otras), con peces de agua dulce (tilapia es el preferido, si bien no el único). No se trata de la simple unión de la acuicultura y la hidroponía, sino de la creación de un nuevo sistema de cultivo a partir de dos unidades que no parecieran estar destinadas a ir de la mano. El principio fundamental que subyace detrás de la acuaponía, es la búsqueda de un sistema de cultivo que trabaje en ciclos a imitación de la naturaleza.
 
En la acuaponía, los peces proporcionan cantidades adecuadas de la mayoría de los nutrientes que las plantas necesitan para su crecimiento. Estos nutrientes son generados por la mineralización de la materia orgánica (heces y restos de alimento) y la propia excreción de los peces (amonio). Estos “desechos”, tóxicos para los peces en pequeña concentración, deben ser eliminados inmediatamente del agua de cultivo. Por su parte, las plantas al retirar del medio el amonio, a través de absorción directa, o tomando el nitrato producto de la oxidación del amonio por las bacterias nitrificantes, actúan a modo de filtro biológico, depurando el agua que retorna al tanque de peces en adecuadas condiciones. Sin embargo, sería erróneo pensar que el rol principal, por evidente, del sistema acuapónico, lo juegan los peces y las plantas; por el contrario, son las bacterias, no sólo las nitrificantes, las que constituyen el motor de la máquina acuapónica en donde, continuamente, la materia cambia de propiedades y usos.
 
 

Como Iniciar?

1. Lugar y orientación de la estructura, hacia el norte verdadero.

La exposición al sol durante todo el día (este y oeste) podría proporcionar demasiado calor durante el verano, pero aumentará las horas de luz y calor cuando realmente lo necesites durante el invierno, temporada en la cual los cultivos suelen crecer más lentamente. Es más rentable enfriar el invernadero en el verano que tener que aportar la luz necesaria para realizar la fotosíntesis y el calor adecuado en la temporada de cultivo.
 

2. Estructura firme, hermética y sólida.

Si quieres producir los 12 meses del año con éxito, es fundamental empezar con una estructura firme, hermética y bien construida. Si te limitas a utilizar armazones tubulares y cubierta de polietileno doble, solamente producirás cultivos estacionales, o fracasarás en el intento de producir durante todo el año.
 

3. Cimientos de concreto, con vigas de amarre y paredes de soporte.

Si deseas instalar aire acondicionado en verano, debes sellar la estructura desde la base a la cumbrera. No tomes atajos en la construcción de una estructura adecuada. Si tomas un atajo, al final saldrás perdiendo, ya que no podrás compensar la ganancia de calor.
 

4. Cubiertas de policarbonato de alta calidad.

En el mercado están disponibles nuevas cubiertas de policarbonato. Selecciona el material de la calidad adecuada de acuerdo a tus cultivos, al desempeño del material a largo plazo y a la transmisión de la luz requerida. Evita las cubiertas baratas y de baja calidad, o acabarás pagando tres veces más al tener que reemplazarlas varias veces durante la vida útil de la estructura. En horticultura, uno obtiene lo que paga, asi que utiliza sólo lo mejor.
 

5. Malla de sombra adecuada para combatir el calor.

En primer lugar, nunca uses malla de sombra negra para hacer frente a la ganancia de calor. Solamente una malla de grado de sombra adecuado puede reflejar el calor de la nave. Si empleas malla negra sobre o bajo una superficie, lo único que conseguirás es mayor ganancia de calor y el acero estructural va a retener este calor el cual tendrás que mitigar durante todo el día.
 

6. Agua para la refrigeración de la masa de aire.

Puedes utilizar la pared del extremo de la estructura para rebajar la temperatura. A muchos productores les preocupa el tamaño de la superficie de muro húmedo, ya que piensan que más es mejor; pero esto no es así. Para calcular el grado de enfriamiento de una nave, primero hay que estimar el volumen de la misma en metros cúbicos, y luego calcular la cantidad de aire o refrigeración que necesitas por cada grado que deseas rebajar.
 
La nave debe sellarse totalmente para que no haya aberturas ni entrada de aire, incluso alrededor de las puertas. Una vez que el edificio está adecuadamente sellado, ten en cuenta el volumen de aire. Si necesitas mover entre 1,700 y 2,800 metros cúbicos de aire, la proporción entrada-salida del aire debe ser de 1:1. Para conseguir esto tienes que calcular tus ventiladores o abanicos de manera que muevan el aire en todo el espacio dada minuto. Esto no se consigue fácilmente, ya que necesitas ventiladores de alto volumen, de 130 a 150 cm, similares a los que se usan en las lecherías. Estos abanicos son caros y es necesario que las paredes extremas estén soldadas con acero pesado para sostenerlos. Ten en cuenta que la fuerza de mover tanto aire a través de la nave es comparable a una serie de embestidas de viento contra el edificio durante 18 a 20 horas diarias. Si la nave es como el 95% de los invernaderos en el mercado, la estructura será destruida.
 

7. Volumen y almacenamiento de agua.

Si deseas enfriar el interior de la nave a una temperatura entre 22 y 30°C, el muro húmedo estándar de la industria no será suficiente, ya que se requieren altos volúmenes de agua, casi como una pequeña catarata. Se necesita tener un reservorio mínimo de 2,000 litros, pero se recomienda tener 3,800 litros debido a las altas pérdidas por evaporación. Los paneles del muro húmedo tendrán que construise por encargo y asegurarse de que son aplomados. Cuando el volumen de la masa de aire se pasa por los paneles del muro húmedo, baja la temperatura y se produce alta evaporación. A medida que el aire acelerado atraviesa la estructura, extrae el calor de una zona determinada y lo dirige hacia los ventiladores. Hay que evitar que haya flujo de aire bajo o alrededor de los paneles de enfriamiento. Asegúrate que el aire se dirige hacia y a través de la columna de agua.
 

8. Costo acorde a la ganancia esperada.

En el mes de agosto si quieres que una nave de 500 metros cuadrados esté fresca durante el día y fría por la noche, tendrá un costo que deberas tomar en cuenta. Si tienes un cultivo de alta demanda durante todo el año, puedes recuperar el costo al alargar la temporada de cultivo, pero asegúrate de tener un plan y un mercado para tus cultivos.
 

9. La temperatura de los nutrientes es fundamental para evitar enfermedades.

La temperatura de los nutrientes es tan importante como el aire de refrigeración para enfriar las plantas bajo un sistema hidropónico. Esto es fundamental para evitar problemas de patógenos y enfermedades. No puedes esperar que el aire haga todo por ti. La mayoría de los productores usan intercambiadores de calor comerciales para enfriar la solución nutritiva. Ésta es otra área bastante cara y tiene que ser dimensionada con precisión para adecuarse a tu estructura y a tus cultivos. La matemática será tu nueva aliada, así que consigue una buena calculadora y un banquero.
 

10. Mantenimiento y limpieza son clave.

Mantén tu estructura extremadamente limpia y las malezas muy lejos de las naves. Debe mantenerse impecable una superficie mínima de 15 metros alrededor de los edificios, y de 30 metros detrás del muro húmedo si es posible. Utiliza una malla de 50-mesh para mantener baja la presión de plagas. Construye antesalas o vestíbulos para que cuando abras una puerta se jale todo el aire del muro húmedo hacia la zona de resistencia mínima. Ésta presión succiona y atrae cualquier objeto (desde aves pequeñas a la peluca de un empleado) a los ventiladores en cuestión de segundos, y es particularmente efectiva con los insectos del invernadero.